Lo que hoy te pesa no apareció de la nada. Nació en vínculos, en contextos, en historias que te formaron. En terapia individual sistémica no te miramos aislado: te acompañamos a ver el mapa completo para que puedas moverte distinto dentro de él.
Para quién es: Adolescentes y adultos que atraviesan un momento de malestar, una decisión difícil o una etapa que los sobrepasa, no necesitas estar en crisis para venir. Basta con que algo no esté funcionando como quisieras.
La mayoría de las parejas no llega por falta de amor, sino por un patrón que se repite y del que ya no saben cómo salir. Nuestro trabajo no es decidir quién tiene razón: es ayudarlos a cambiar la conversación.
Para quién es: Parejas de cualquier tipo, orientación y tiempo de relación. Convivientes, casadas, a distancia, en proceso de separación o reconstruyendo después de una crisis. También parejas que buscan mantenerse bien.
En terapia familiar sistémica no buscamos al «problemático». Miramos cómo se organiza la familia, qué lugar ocupa cada quien y qué está intentando resolver ese síntoma que hoy los preocupa.
Para quién es: Familias de cualquier configuración: nucleares, monoparentales, reconstituidas, extendidas, con hijos pequeños, adolescentes o adultos. Pueden venir todos o empezar solo con quienes estén dispuestos.